Estado de inercia creativa

La gente no busca razones para hacer lo que quiere hacer, busca excusas.
Somerset Maugham.

En mi vida he celebrado muy pocas veces mi cumpleaños.

La primera vez que celebré mi cumpleaños (y que lo recuerde) fue cuando pequeño. Mis padres invitaron a todos los chicos de las casas vecinas, tuve una torta en forma de cancha de fútbol, con jugadores y todo y mi sombrero de cumpleañero era un sombrero de mosquetero que era tremendo. Tenía como 6 años.

A los 17 años mi polola de ese entonces y mis amigos se coludieron con mi vieja e hicimos una pequeña reunión en mi casa. Lo pasamos chancho.

En el cuarto año de Diseño, cuando tenía 22, mi viejo se rajó con una cena, hecha por él, para mi y mis amigos. La casa se lleno de gente y todos quedamos con el estómago lleno y el corazón contento.

Mientras lo pienso bien, me doy cuenta que nunca he celebrado mi cumpleaños. Me lo han celebrado, pero yo nunca me he hecho cargo de la celebración.

Los otros cumpleaños que no me celebraban siempre me preguntaban: ¿Qué harás para tu cumpleaños? y nunca supe por qué nunca intenté organizar mi cumpleaños. Siempre me estresaba ver a quien invitaba o a quién no, si había dinero suficiente, si había espacio, la posibilidad de que nadie llegara, etc

Al final nunca he sabido si no celebro mi cumpleaños porque no me gusta celebrarlo o si es que no me gusta celebrar mi cumpleaños porque nunca lo he hecho. (?)

El tema es que hace poco estuve de cumpleaños. Cumplí 30 años (Right in the Feelings) y me enfrenté con la tarea otra vez: ¿Qué harás para celebrarlo? Y decidí que no lo celebraría: Que no había tiempo, que pasa si no funciona, es que estoy cansado, es que no hay plata, es que debería haberlo planeado antes, etc…

Me respondí a mi mismo (y algo amurrado): mejor no celebro ninguna cuestión.

Decidí mantener el Status Quo, quedarme en mi zona de Confort. Al final lo que decidí fue no desafiarme a hacer algo que no había hecho antes. Y así fue que me encontré ese día, aburrido como ostra, atormentado por el hecho de que no iba a celebrar mis 30 años, deprimido hasta la más mínima fibra de mi ser de no haber sido capaz de organizar mi propio cumpleaños. El cumpleaños se perfilaba para ser el Fail de Fails…

Menos mal que tengo una polola súper motivada y emprendedora y amigos que me estiman más de lo que me puedo imaginar. Estas lindas criaturas habían estado urdiendo una celebración en secreto en paralelo a mi decisión de no organizar mi cumpleaños. La celebración fue genial, se juntaron amigos de mi tiempo de estudio, de mi trabajo y de mi vida musical y todos se llevaron de maravilla. Fue uno de mis más lindos cumpleaños. (después de mi celebración de 6 años: nada le puede ganar a una torta en forma de cancha de fútbol y un sombrero de mosquetero)

Luego de pasarlo excelente y, de paso, aprovechar de agradecerle a @prisca81 y a mis amigos por todo el trabajo pude ver que todas las razones que me decía a mi mismo para no organizar mi cumpleaños ninguna era válida y qué sólo eran excusas para no salirme de mi Status Quo. Todos los días nos damos razones para no hacer esa tarea o siquiera dar un paseo para no romper la inercia. Porque la inercia es demasiado cómoda lo que hace más fácil que inventemos muchas y variadas excusas para no hacer realidad nuestros proyectos.

Y hay excusas para todo y la gente de 99% percent (Un blog dedicado a “Hacer realidad las ideas“) preguntó a sus seguidores en Twitter cuales son las típcas excusas para no hacer realidad tus proyectos que paso a traducir [de forma libre] del post ya que me vi reflejado en más de alguna de ellas, sobretodo cuando me enfrenté a celebrar mi cumpleaños. Así podemos identificar cuales son las que nos decimos a nosotros y poder ser capaces de no hacerle caso a nuestro “Cerebro de lagarto”

Acá están los 10 excusas con las cuales más me identifiqué y cómo vencerlas

  • Síntoma:
    No tengo suficiente Tiempo
    El tiempo es más caro que el dinero, al menos eso creo yo, por lo cual hay que trabajar por una ventanita de tiempo para dedicarlo a nuestras pasiones o nuestros proyectos.
    Tratamiento
    Si necesitas tiempo para tu idea, lucha por él. Si es poco, aprovéchalo al máximo. Agéndalo en tu calendario, habla con tu familia que este tiempo: media hora, una hora, dos, es exclusivo a tu proyecto y necesitas su apoyo. No rompas la cadena.
  • Síntoma:
    Miedo al fracaso
    La única forma de poder ganar experiencia y, por ende, volvernos expertos en lo que hacemos es fracasar. Si nos desafiamos a más, fracasaremos más de lo que tendremos éxito. Hay que perderle miedo al fracaso y debemos darnos cuenta que es la mejor herramienta para aprender y mejorar.
    Tratamiento
    Entender que el fracaso es la madre de la experiencia y el camino hacia la experticia. No le temas a fracasar. olvídate todo lo que te enseñaron en el colegio: fracasar SI es bueno.
  • Síntoma
    No estoy inspirado
    Para la gente de 99% la inspiración viene desde la acción y no al revés.
    Tratamiento:
    “Toda la idea de la motivación es una trampa. Olvida la motivación, sólo hazlo. Ejercitarse, perder peso, terminar esa canción que te anda dando vueltas, hazlo sin motivación y luego de empezar a hacer es ahí cuando la motivación hará más fácil seguir haciendo lo que empezaste” (Red Lemon Club)
  • Síntoma
    Necesito encontrar el equilibrio entre mi trabajo y mi vida familiar
    Vivir una vida plena y equilibrada es una excelente meta, pero eso no necesariamente significa trabajar menos y tener más tiempo para el ocio.
    Tratamiento
    Hace un mejor trabajo en el tiempo que tengas y siéntete feliz con lo que tienes no con lo que tendrás.
  • Síntomas
    No puedo sobreponerme a la inercia
    Empezar cuesta. Cuando estas quieto, en la zona de confort, lo más fácil es mantenerse en ese estado.
    Tratamiento
    Para empezar, lo mejor es plantearse metas pequeñas y realizables y empezar de ahí. Plantearse una gran y sola meta es enterrar el proyecto desde el principio.
  • Síntomas
    (Mi idea) No es lo suficientemente original
    Tratamiento
    Según el Director Jim Jarmusch dice “Nada es original… Roba de cualquier lugar que alimente tu imaginación y sólo roba cosas que te hablen al corazón. Haciendo esto tu trabajo se volverá auténtico. Y la autenticidad es invaluable”
  • Síntomas
    Le temo a la competencia
    Que alguien más esté haciendo algo similar a lo tuyo no debe ser razón para abandonar. Mejor aún, es una buena razón para entusiasmarse.
    Tratamiento
    La competencia valida tu idea al crear una categoría, usa la competencia a tu favor.
  • Síntoma
    Con sólo pensarlo mis expectativas crecen
    Es fácil quedarse soñando con el éxito que quieres lograr con tu idea, lo grande que será, lo aclamada que puede ser. Subes tanto tus expectativas que al hacer realidad esa idea, la realidad ni se compara con lo soñado. Esto es una droga peligrosa.
    Tratamiento
    Plantéate metas pequeñas y secuenciales para controlar las expectativas y pasa más tiempo haciendo que pensando.
  • Síntoma
    Debo planearlo todo antes
    Aunque te sorprenda, los humanos somos muy malos para predecir que ideas van a ser un éxito. Casi los grandes avances en innovación fueron precedidos de ejecuciones fallidas.
    Tratamiento
    Pasa mas tiempo haciendo y planeando menos.
  • Síntoma
    La producción se está demorando mucho
    El inventor James Dyson construyó más de 5.000 prototipos antes de encontrar el diseño de su aspiradora. A veces nos demoramos en llegar, no quiere decir que no llegaremos.
    Tratamiento
    Disfruta el proceso de la ejecución de una idea, no sólo del producto terminado.

¿Qué otras excusas te impiden realizar tus ideas y proyectos? ¿Cuales son tus tips para hacer realidad tus ideas que nos puedas compartir?

Este post está basado en el artículo de the99percent.com 99 Excuses for not making ideas happend.